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Ante las diferencias que despierta la muerte del General Pinochet
Obispo de Chillán invita a orar por “la medicina del perdón"

El obispo invitó a elevar plegarias al Señor y a la Santísima Virgen María por la unidad nacional y por el inicio de una nueva época de paz, unidad y concordia.
Lunes 11 de Diciembre del 2006
  
Un llamado a superar los dolores del pasado y a construir unidos el futuro de nuestra patria hizo a la comunidad ñublensina el obispo de Chillán, monseñor Carlos Pellegrin Barrera, tras conocerse la muerte del General Augusto Pinochet Ugarte, este domingo 10 de diciembre.

La autoridad eclesial llamó a tener mesura en estos días, donde los sentimientos son mixtos y los recuerdos vuelven a trastocar muchas heridas. Asimismo, invitó a los distintos sectores de nuestra sociedad a seguir buscando caminos para la reconciliación nacional.

Con respecto a las divisiones históricas de la sociedad chilena frente al gobierno del General Pinochet, el obispo manifestó que “lo más doloroso de las discordias humanas son las heridas que quedan y que cuesta tanto sanar”. Al respecto, el obispo recordó que es algo que no solo se ve reflejado en nuestras relaciones nacionales, sino también a nivel internacional. “Todavía nosotros tenemos dificultades para hablar tranquilamente con los hermanos peruanos y bolivianos sobre la Guerra del Pacífico. Asimismo, muchas naciones del mundo sufren el dolor de la división frente a las guerras. Yo creo que nuestra experiencia nos demuestra que la miseria es fruto de la división humana, donde muchas veces hemos sido capaces de llegar a las manos, a la sangre y al odio”.

Probablemente muchos de nosotros queremos más claridad frente a situaciones que han quedado oscuras. La prensa internacional habla de una persona que muere sin que se haga justicia. Sin embargo, llega un momento en que hay que comenzar un nuevo existir, una vida con mayor optimismo y esperanza. En ese sentido, yo espero que esto sea el fin de un capítulo y el comienzo de una nueva primavera que el Señor nos regala, donde existe un Chile que avanza, un país que progresa y que está unido en la búsqueda del bienestar de todos y sobretodo de los más pobres”, indicó monseñor Pellegrin.

Todo esto –agregó el obispo- nos debe mover a elevar plegarias al Señor y a la Santísima Virgen María por la unidad nacional y por el inicio de una nueva época de paz, unidad y concordia. “Ruego y pido a los cristianos que hagamos oración para que la muerte del General Pinochet signifique la aplicación de la medicina del perdón que nos pueda sanar y hacer sentir más cerca de Dios”, enfatizó el prelado.

Igualmente, el pastor diocesano invitó a los ñublensinos a orar por la familia del General Pinochet, para que sean capaces de encontrar consuelo ante el sufrimiento que significa la partida de un ser querido.

Fuente: Comunicaciones Chillán


Chillán, 11/12/2006