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Mons. Goic: "Hay signos preocupantes en la convivencia política"

En entrevista televisiva, el Presidente de la Conferencia Episcopal afirmó que si los dirigentes políticos no son capaces de entrar en un diálogo sereno y respetuoso, "vamos por mal camino".
Domingo 23 de Marzo del 2008
  
Mons. Alejandro Goic, obispo de Rancagua y Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, no comparte la opinión de quienes comparar el actual clima político con el que se vivió a fines de los Sesenta y comienzos de los Setenta en el país. Sin embargo, considera que hay signos preocupantes.

En el programa de TVN "La entrevista del domingo", Mons. Goic llamó la atención sobre la incapacidad de lograr un diálogo sereno, maduro y constructivo. "Es de desear que los políticos tengan una capacidad de autocrítica", subrayó.

Junto con reiterar que la Iglesia valora enormemente la vocación de los políticos y los partidos, aclaró que "si no son capaces de entrar en un diálogo sereno, vamos por mal camino".

Agregó que es normal que haya diferencias, pero "podemos tratarlas como seres humanos, con racionalidad y sabiduría", manifestó.

Ante una consulta sobre la atención que prestan las autoridades y la sociedad a la voz de los pastores, el Presidente de la CECh sostuvo que en algunos temas (como el llamado "salario ético" y otros asuntos sociales) la voz de la iglesia se escucha mucho, en otro (como en los asuntos de moral sexual) lamentablemente no.

"La Iglesia no puede adecuar su mensaje a las encuestas, nosotros tratamos de ser fieles a nuestro único Señor -Jesucristo- y a su Evangelio".

Requerido sobre la moralidad de situaciones de corrupción denunciadas públicamente, Mons. Goic expresó que cuando alguien se corrompe y busca su propio bienestar, desde una perspectiva cristiana y a los ojos de cualquier persona honesta, eso es un pecado muy grave.

Con relación a la forma de entenderse de la Iglesia con un gobierno conducido por una Mandataria agnóstica, el Presidente de la Conferencia Episcopal afirmó que "no hemos tenido grandes conflictos, eso sí ha habido momentos en que hemos tenido opiniones distintas. Nuestra fuerza moral es ser consecuentes con el Evangelio. no dejaremos de decir lo que tenemos que proclamar, como lo hizo Jesús de Nazaret con las consecuencias que sufrió y que hemos revivido en estos días".

Fuente: Prensa CECh


Santiago, 23/03/2008