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Valdivia conmemoró Día del Trabajador

“El trabajo humano es la forma con que el hombre puede colaborar en la creación que Dios ha realizado. Por eso, el sentimiento humano de frustración, fruto del no trabajo o el trabajo mal remunerado, atenta contra esa alegría que produce el saberse copartícipe y colaborador de la obra de Dios”.
Viernes 02 de Mayo del 2008
  
Valdivia se unió a la Iglesia chilena y universal, para pedir a Dios por mediación de san José Obrero, por todos los trabajadores y trabajadoras del país, y la Región de Los Ríos. La Eucaristía que fue presidida por Mons. Ignacio Ducasse, contó con la presencia de un número significativo de fieles emplazados en una de las parroquias más pobres de Valdivia, la parroquia San Pablo, oportunidad en que estuvieron presentes los seremis del Trabajo y de Gobierno, Francisco Mena y Gloria Cifuentes.

Mons. Ignacio centró su homilía en que “el trabajo humano es la forma con que el hombre puede colaborar en la creación que Dios ha realizado, sintiéndose copartícipe de la obra de Dios para el bien de los demás”. Agregó que esta experiencia es lo que el Papa Juan Pablo II denominó ‘el evangelio del trabajo’, donde el ser humano se nutre de la alegría de que su trabajo no es sólo un esfuerzo humano, aunque también lo es, sino que coparticipa en la obra creadora y amorosa de Dios que mira al bien común y que por tanto lo engrandece como ser humano.

“Por eso, el sentimiento humano de frustración, fruto del no trabajo o el trabajo mal remunerado, atenta contra esa alegría que produce el saberse copartícipe y colaborador de la obra de Dios. El no trabajo, de alguna manera trunca ese anhelo sumado al trago amargo de no poder sustentar debidamente a su familia”, subrayó Mons. Ducasse.

Asimismo, el obispo diocesano instó a la asamblea a orar por el fin de los conflictos laborales que aquejan al país. “Recemos por aquellos hermanos que en este momento sufren por no tener trabajo o que están en situaciones difíciles por el trabajo que tienen. Un trabajo no solamente no valorado, sino también no remunerado o mal remunerado que atenta contra su propia dignidad de personas, contra la dignidad de sus familias. Recemos por aquellos hermanos que hoy están en huelga para que haya sensatez por parte de la autoridad correspondiente y por parte de los trabajadores, para dejar la violencia y entrar en un diálogo fecundo que verdaderamente redunde en bien para todos. Recemos también por los hermanos de nuestro territorio diocesano, miembros de la Nueva Región, donde también hay conflictos laborales, para que no pierdan el norte y puedan encontrar las herramientas necesarias para buscar soluciones que beneficien a todos los involucrados en el conflicto”, concluyó.

Fuente: Comunicaciones Valdivia



Valdivia, 02/05/2008