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Imagen de Santa Teresa de los Andes en el Vaticano:
La enamorada de Cristo es una invitación al amor profundo

La Iglesia Chilena celebra la llegada de la estatua de Santa Teresa de los Andes a los jardines de San Pedro.
Miercoles 29 de Septiembre del 2004
  
El Obispo de San Felipe, monseñor Cristián Contreras Molina, celebró la llegada de Santa Teresa de los Andes al Vaticano.

Junto con el R.P. Marino Purroy, rector (s) del Santuario de Santa Teresa y los directores de la Fundación Santa Teresa de los Andes, Luis Víctor Delpiano y Roberto Barraza, monseñor Contreras Molina explicó la importancia de la presencia de la santa en la Santa Sede.

“La instalación de la imagen de Santa Teresa de los Andes en el Vaticano es un hito muy importante para la Iglesia en Chile. Ese espacio lo ocupan hasta ahora sólo fundadores de congregación, por lo que apreciamos enormemente tener a Santa Teresa de los Andes como embajadora ante el mundo. Eso significa que ella no sólo es querida por el pueblo chileno, sino por católicos en todo el mundo. Se trata de una santa con una espiritualidad muy esperanzadora. Es una joven que encontró en Jesucristo la felicidad plena”, explicó el Obispo de San Felipe.

La imagen de la Santa es obra del escultor chileno Juan Fernández. Fue hecha en mármol de carrara, de la misma cantera de la que Miguel Ángel sacó el material para hacer la Pietá. Mide 5 metros 30 centímetros de altura, con una base de 2 metros de ancho, totalizando 21 toneladas. Parte del mármol que no se utilizó viajará a Chile al Convento de las Carmelitas descalzas del Espíritu Santo.

El proyecto duró dos años, y durante nueve meses el escultor trabajó un modelo a escala natural. Finalmente, logró plasmar en el mármol el gesto de una joven que va corriendo y hace un giro elegante y fluido. “No es sólo una reminiscencia de Santa Teresita, sino que se trata de expresar el mundo de la santa y proclamarlo a través de una escultura”, explicó Juan Fernández. La imagen ha sido llamada “la enamorada” por la espiritualidad de Santa Teresita.

Sobre esta alusión de la escultura, el padre Marino Purroy destacó que “la enamorada es una invitación al amor profundo. Santa Teresa decía que se volvió loca de amor por Jesús, y a eso estamos llamados: a amar profundamente y así alcanzar la verdadera realización como personas. Es una invitación atrayente a vivir el verdadero cristianismo, no como un conjunto de rezos, sino como la invitación a seguir a Cristo y así colmar de sentido el pedacito de mundo que nos corresponde a cada uno”.

Fuente: Prensa CECH







Santiago, 29/09/2004