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Mons. Goic: que las propuestas electorales apunten a la dignificación de los más pobres

En su mensaje de Año Nuevo, el obispo de Rancagua se refirió a las consecuencias de la crisis económica y pidió por el pronto término de la dolorosa y dramática situación de violencia que se vive en Medio Oriente.
Miercoles 31 de Diciembre del 2008
  
En su mensaje de Año Nuevo dado a conocer este miércoles 31 de diciembre en conferencia de prensa, el obispo de Rancagua, Mons. Alejandro Goic, citando el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz del Papa Benedicto XVI, recuerda que una seria amenaza para la paz es la extrema pobreza de miles de hermanos nuestros en el mundo.

Más adelante, Mons. Goic relevó las cinco implicaciones morales de la pobreza que el Santo Padre invita a tener en cuenta en la lucha contra ella (el crecimiento demográfico, las enfermedades pandémicas como la malaria, la tuberculosis y el sida, la pobreza de los niños, la relación entre el desarme y el desarrollo, y la actual crisis alimentaria, que pone en peligro la satisfacción de las necesidades básicas).

A la luz del mensaje pontificio, el obispo diocesano de Rancagua da gracias a Dios por los avances que ha habido en nuestra Patria en el año que termina, "especialmente en la dignificación de los más pobres y vulnerables, y llenos de esperanza, de fe y de amor queremos iniciar el nuevo año que el amor de Dios nos concede".

Y agregó el pastor: "Chile se acerca al Bicentenario. Viviremos un 2009 de elecciones presidenciales y parlamentarias. Que la campaña sea digna, limpia, transparente, respetuosa. Que los diversos proyectos sociales y políticos consideren el gran paso, todavía pendiente que nuestra sociedad chilena está llamada a dar en materia de justicia social, en la dignificación de los más pobres y postergados del país. Dar los pasos necesarios para superar las brechas que persisten en la educación, el acceso al empleo, y en la necesidad de procurar, sobre todo en tiempos de crisis, un desarrollo económico a escala humana, centrado en la persona".

Al mismo tiempo, llamó a fortalecer la familia con decisiones políticas que la favorezcan en concreto. "Necesitamos políticas que protejan la vida familiar, con empleos y salarios justos, una educación de calidad que ofrezca oportunidades a los grupos familiares de menos ingresos, viviendas cada vez más dignas. Familias defensoras del sagrado derecho a la vida, desde su concepción hasta su muerte natural".

Respecto de la actual crisis económica, recordó que de una u otra manera, nos afectará a todos. "Pero la crisis tendrá rostros muy concretos. Es el rostro de los más vulnerables. Los trabajadores con escasa o nula capacidad de ahorro y que dependen de su sueldo para mantener a sus familias. Es preocupante ver el desamparo en el que están quedando miles de chilenos que se están acogiendo, o a corto plazo se tienen que acoger, a la jubilación. Ellos no tendrán posibilidad de esperar a que el mercado se recupere, y están viendo con impotencia como los ahorros previsionales de toda una vida de trabajo se esfuman en la vorágine de la crisis. ¿Existirán para ellos planes de salvataje ó se les abandonará a su suerte?", se preguntó el pastor.

Concluye su mensaje pidiendo a Dios que nos ayude a asumir estos desafíos y a hacer vida el mensaje del Papa Benedicto XVI, que nos invita a todos a combatir la pobreza construyendo la paz”.

Ver texto completo del Mensaje

Fuente: Comunicaciones Rancagua


Rancagua, 31/12/2008