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Diócesis de Los Ángeles celebra nombramiento de Obispo de Villarrica

Del clero diocesano de Santa María de Los Ángeles es Mons. Francisco Javier Stegmeier, nombrado por el Santo Padre como nuevo Obispo de Villarrica. El obispo angelino, Mons. Felipe Bacarreza, el clero y la comunidad diocesana, agradecieron esta feliz noticia.
Sabado 07 de Febrero del 2009
  
Con gran alegría fue recibida en la iglesia diocesana de Santa María de Los Ángeles el nombramiento del Pbro. Francisco Javier Stegmeier, sacerdote de esa diócesis, como futuro Obispo de Villarrica.

El sábado 7 de febrero se congregó gran parte del presbiterio diocesano, varios diáconos, todos los seminaristas y numerosos fieles laicos, en torno a la mesa eucarística, para dar gracias a Dios por esta feliz noticia. La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Felipe Bacarreza. Sus hermanos sacerdotes felicitaron a Mons. Stegmeier por la importante misión que le confía la Iglesia y esta muestra de confianza recibida del Santo Padre.

Posteriormente, en conferencia de prensa Mons Bacarreza destacó que el nombramiento episcopal de un miembro del clero diocesano de Los Ángeles es un signo de madurez de la diócesis, que cumple 50 años desde su fundación: "La diócesis da un signo de madurez, porque ya su presbiterio es suficiente para empezar a entregar a la Iglesia Universal. Antes era un lugar donde venían misiones, había que establecer la Iglesia y ahora tenemos que enviar misiones, a producir más, desde acá, para beneficio de toda la Iglesia y comenzamos con el padre Francisco Javier”, señaló el obispo diocesano.

Agregó que el nuevo obispo de Villarrica posee “una gran virtud sacerdotal, una gran profundidad espiritual, mucha cercanía con Dios en la oración y también una buena formación intelectual teológica. Cumple con todas las condiciones para poder ser un buen obispo”.

Mons. Bacarreza siente, por un lado, que se vaya un colaborador muy válido. "Pierde un presbítero. Lo sienten, también, otras diócesis, porque él estaba en un servicio como rector del seminario, sirviendo a la arquidiócesis de Concepción y las diócesis de Santa María de Los Ángeles y de Chillán, que envían seminaristas a ese lugar.Pero, por otro lado, se siente una gran alegría, porque es como una familia: cuando Dios llama a un hijo a consagrar la vida a él en el sacerdocio o la vida religiosa,sus padres sienten tristeza, pero al mismo tiempo alegría, porque Dios se haya fijado en un hijo de ellos y lo haya llamado a ese servicio.

Por su parte, Mons. Steigmeir expresó que el Santo Padre lo ha nombrado "para una gran responsabilidad", porque además de la función de guía de una diócesis, existe una vinculación más fuerte con toda la Iglesia universal, "y eso supone una mayor vinculación y obediencia al Papa y a lo que la Iglesia nos ha transmitido estos veinte siglos", remarcó.

Sobre la diócesis de Villarrica que le es confiada, su futuro obispo valoró la labor pastoral realizada por Mons. Sixto Parzinger: “Allá en Villarrica ha habido obispos muy santos. Uno se admira de su piedad, su entrega, su pobreza, su caridad pastoral. Dejan la vara muy alta. La gente, creo, va a pedir un obispo que sea realmente santo como corresponde y ahí está nuestra indignidad, uno se ve tan pobre frente a eso que debería ser”, manifestó.

El lema del nuevo obispo será “Veritas in caritate” –la verdad en el amor- texto tomado de Efesios 4,15, y que es el asumido en su sacerdocio. “Se refiere a que toda la realidad, todo el mundo, la Iglesia, debe ser impulsada hacia Cristo, que es la cabeza, pero haciendo la verdad en el amor. Son dos realidades, amor y verdad, que deben estar siempre vinculadas y pienso que cuando uno vive en la verdad y el amor, puede hacer la voluntad de Dios y ayudar a mucha gente que alcance la vida eterna”.

Más información en Recorte de Prensa de La Tribuna de Los Ángeles

Fuente: Comunicaciones Los Ángeles





Los Ángeles, 07/02/2009