Cardenal Silva, "su sueño de Chile es el nuestro"

Mons. Alejandro Goic destacó la vigencia y profundidad del mensaje del Cardenal Raúl Silva Henríquez, a ocho años de su muerte y en el centenario de su natalicio.

El Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. Alejandro Goic, afirmó que el Cardenal Raúl Silva Henríquez puede contar, al menos, con el empeño de la Iglesia que tanto amó, para ayudar a hacer realidad su sueño de Chile. Al mismo tiempo, manifestó su confianza en que sean muchas las personas de buena voluntad que quieran asociarse a este propósito.

Durante su intervención en la ceremonia de relanzamiento de las Memorias del Cardenal Silva Henríquez, Mons. Goic expresó que leer y releer las Memorias del Cardenal Silva Henríquez es "abrir las ventanas de un pasado que nos muestra sin eufemismos las caras ambivalentes de un Chile interpelado por las necesidades insatisfechas de su gente, y por una extrema polarización ideológica. Ambivalencia que, con dolor, vemos que aún persiste en las profundas desigualdades sociales, económicas y culturales".

Mons. Goic sostuvo que es inevitable, al recorrer las páginas de estas Memorias y los recursos del sitio web www.cardenalsilva.cl, recientemente publicado, "descubrir en el mensaje y en el testimonio de este discípulo de Jesucristo una fuerza que nos estremece, en medio de una época de la cual no hemos aprendido todavía lo suficiente".

"¡Cuánta vigencia tienen hoy sus palabras de entonces! ¡Con cuánta valentía este hombre no dejó nunca de exhortar a la unidad y al diálogo, muchas veces ante los oídos sordos y la incomprensión de tantos! Hoy, con la distancia que nos aporta el tiempo, admiramos su visionaria mirada acerca de la realidad política mundial y nacional, su aproximación audaz frente a los vertiginosos cambios sociales y culturales, su reflexión lúcida acerca de las opciones preferenciales de la Iglesia en los contextos de su época", agregó el Obispo de Rancagua.

Ante la proximidad de la celebración del Bicentenario de la Independencia, Mons. Goic recordó que además de los puentes y las autopistas, que son importante, también lo son las grandes reformas sociales que el país necesita. Y recordando la invitación del Cardenal Silva a meditar sobre el âalma de Chileâ, Mons. Goic dijo que mirar hacia lo profundo de nuestros valores, "de la identidad propia de nuestro pueblo, es un paso ineludible en estos doscientos años de la patria, para proyectarla hacia el futuro que ansiamos".

En ese sentido, el Presidente de la Conferencia Episcopal puso sobre la mesa de los desafíos del Bicentenario aquello que el Cardenal Raúl soñaba para Chile. Citando fragmentos del texto "Mi sueño de Chile" fue repasando esos grandes valores: el respeto al ser humano desde su concepción en el vientre materno, sin distinción de sexo, condición social o política; la valoración de la dignidad de las personas, la superación de la miseria y la pobreza; educación, trabajo, salud y vivienda dignos; la solidaridad; la capacidad de amar; una preocupación especial por los jóvenes; y que Chile vuelva su mirada hacia el Señor.

Mons. Goic unió los sentimientos que despierta el recuerdo del Cardenal Silva con las imágenes aún frescas de la visita a Chile de Juan Pablo Segundo hace 20 años, con el júbilo de la fiesta Pascual y la preparación para participar muy pronto en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que se celebrará en mayo en Aparecida, Brasil, con la presencia del Papa Benedicto XVI.

El discurso lo pronunció este lunes 9 de abril en el Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica. A la ceremonia concurrió la Presidenta de la República, Michelle Bachelet; los ex presidentes Patricio Aylwin, Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Ricardo Lagos; el Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz, además de altas autoridades eclesiásticas y civiles, y representantes de diversas organizaciones del país.


Agradecimiento al pastor

Luego del saludo protocolar del anfitrión, el autor de las memorias, Ascanio Cavallo, relató amena y cariñosamente cómo el Cardenal lo había convencido para trabajar en este proyecto. En su recuento resaltó: âMe han preguntado muchas veces qué aprendí trabajando con el Cardenal, y la verdad no sé. Creo que de los grandes hombres, se aprende sólo la propia pequeñezâ.

Posteriormente, los ex presidentes de la República ofrecieron un recuerdo del Cardenal, mezclado con sus experiencias históricas y políticas, en un Chile lleno de dolor y desunido. Coincidieron en que al acercarse el año 1973, si se hubieran escuchado mejor las palabras del Cardenal, la historia de Chile posiblemente habría sido menos dolorosa.

âCuando nos preparamos para conmemorar el centenario de su nacimiento y a ocho años de su partida -señaló el ex presidente Frei- aún sentimos su presencia. Todavía escuchamos su llamado a hacer posible la construcción de la obra más bella: la Patria, tarea que se hace diariamente derribando los obstáculos que se interponen en nuestra convivencia, aceptando nuestra diversidad y reconociéndoles a todos los mismos derechosâ.

En la ocasión, se dio lectura a un mensaje del Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano, en adhesión a las ceremonias conmemorativas del centenario del natalicio de don Raúl y del octavo aniversario de su pascua.

Por su parte, la Jefa de Estado destacó la figura de don Raúl como âun líder religioso que desbordó fronteras con las fuerzas de sus convicciones y de su mensaje, es un hombre que les pertenece a todos los chilenos y chilenas porque se puso al servicio de todos, y al servicio de la vida en momentos de gran riesgo que supo afrontar con coraje inclaudicableâ.

âEstoy segura que todos los que aquí estamos recordamos con nitidez el vigoroso timbre de su voz, yo nunca lo olvidaréâ¦timbre de voz que en las horas más oscuras de Chile se levantó con fuerza para animar a quienes sufríamos, una voz que era a la vez apasionada y racional, paternal y cercana, rotunda y humanaâ, indicó.

Su viaje a través del tiempo, de momentos duros y otros no tanto, de palabras y reflexiones del Cardenal, finalizaron con las palabras improvisadas de la mandataria: âEl Cardenal Silva Henríquez fue un mensajero de esperanza, de justicia y de verdad, fue una fiel expresión de su doctrina y de su fe⦠En su funeral, la gente sencilla salió masivamente a la calle y decía âRaúl, amigo, el pueblo está contigoâ; yo quiero decir acá: Cardenal Silva Henríquez, su mensaje sigue vigente, sigue estando entre nosotros y no descansaremos hasta hacerlo realidadâ.

Ver texto completo de intervención de Mons. Goic

Galería fotográfica en sitio de la Congregación Salesiana

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Fuente: Prensa CECh - Congregación Salesiana - DOP Santiago


Santiago, 09/04/2007
 


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