Sellos postales en memoria de Cardenal Silva HenrĂ­quez

En el marco de la celebración de los cien años de su natalicio, la emisión de los sellos fue una oportunidad de recordar la figura y el legado de "don Raúl", cuyo mensaje tiene enorme vigencia.

En un significativo acto celebrado este mediodía (martes 21 de agosto), en el Edificio Arzobispal de Plaza de Armas, fueron presentado cuatro sellos postales como un homenaje al Cardenal Raúl Silva Henríquez, con motivo del centenario de su natalicio.

La ceremonia fue presidida por Monseñor Ricardo Ezzati, Arzobispo de Concepción y Presidente de la Fundación Cardenal Raúl Silva Henríquez, y por el Presidente de Correos-Chile, Sergio Henríquez. A ella asistieron diversas autoridades eclesiásticas, entre los que se encontraban el Nuncio Apostólico en Chile, Monseñor Aldo Cavalli; el Secretario General de la Conferencia Episcopal y Obispo Auxiliar de Santiago, Monseñor Cristián Contreras Villarroel; el obispo emérito de Punta Arenas, Monseñor Tomás González; y el Inspector provincial de la Congregación Salesiana en Chile, P. Natale Vitali. Entre las autoridades civiles se contaban el Ministro Secretario de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo; el subsecretario de la misma cartera, Edgardo Riveros; y el rector de la Universidad Cardenal Silva Henríquez, Sergio Torres.

“Para Correos-Chile es un honor participar en el lanzamiento de estos sellos que nos llenan de orgullo y alegría. Con esto esperamos contribuir a que el legado del Cardenal Raúl Silva Henríquez viva en nuestro corazones”, dijo el Presidente de Correos.

Un pastor apasionado de su pueblo

Por su parte, Monseñor Ricardo Ezzati manifestó que este acto “nos vuelve a recordar y a presentar la figura del Cardenal Raúl Silva Henríquez a un pastor apasionado de su pueblo y de la persona humana”. (…) El Cardenal hizo de la vida de los hijos de Dios la pasión de su propia vida y por eso trabajó y luchó por la dignidad de la persona humana, de toda persona humana. Creo que el primer legado que nos deja el Cardenal Raúl es este: Una sociedad progresa, una sociedad madura, una sociedad se hace grande en la medida que cada hijo de Dios encuentra en los demás, en la sociedad, el reconocimiento de su dignidad profunda”.

Por otra parte, Monseñor Ezzati indicó el Cardenal Silva Henríquez fue un apasionado por los pobres. “Su sello episcopal, su sello de pastor, fue un sello de cercanía especialmente a los que más sufren y a los pobres. Todas las iniciativas en su largo ministerio encuentran en los pobres el objetivo primero de su servicio al hombre. El Cardenal Raúl sintió que los pobres eran la riqueza que él tenía que cuidar y para lo cual él tenía que trabajar. Hoy día su mensaje sigue siendo muy vigente para nuestra sociedad”.

Por último, Monseñor Ezzati destacó que la labor del Cardenal Silva Henríquez por la dignidad humana y por los pobres tuvo una motivación muy profunda. â€śÃ‰l había aprendido muy bien de los padres de la Iglesia que la gloria de Dios es que el hombre viva, que la vida del hombre consiste en conocer y amar a Dios y sentirse amado por él. La dimensión pastoral, la dimensión espiritual, la dimensión profundamente evangélica que impulsó la acción del Cardenal se encuentra en la motivación espiritual, en la motivación de su fe, en el encuentro con Jesucristo; por consiguiente quería que todos los hijos de Chile encontraran en la fe en Dios la raíz de su vida y la meta de su dignidad. Yo creo que los actos de hoy y los actos que vamos a realizar en los próximos meses, especialmente en el mes de septiembre, no será solamente el recuerdo de algo histórico de alguien que pasó por Chile, que pasó haciendo el bien por Chile, sino de alguien que nos sigue impulsando y animando para imitar su ejemplo y para hacer presente en esta época que es nueva sus mismos ideales y sus mismos valores”, terminó señalando Monseñor Ricardo Ezzati.

Fuente: DOP Santiago - www.iglesiadesantiago.cl


Santiago, 21/08/2007
 


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