Pakistán: Asesinan a 8 personas en ataques contra cristianos

Las víctimas – entre ellas la niña de 9 años Umia Alnaf, su madre Asifa, y Mausa Masih de 10 años – murieron el pasado sábado 1º de agosto cuando cerca de 3.000 personas atacaron el vecindario cristiano de la ciudad de Gojra, en la provincia de Punjab, incendiando cerca de 50 casas y 2 iglesias. Unas 20 personas resultaron heridas.

Los ataques ocurrieron 2 días después de que la vecina aldea de Korian fuera atacada por turbas que saquearon más de 70 casas cristianas y dos pequeñas iglesias.

Desde Pakistán, el obispo de Faisalabad Joseph Coutts, señaló a la fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre (AIS): “Hay mucha ira en la gente. Las personas podrían responder de cualquier forma. Este es sin duda uno de los peores ataques que hemos visto”.

El obispo, que ayer presidió el funeral de quienes murieron en Gojra, criticó a la policía por no haber actuado rápidamente. El obispo Coutts enumeró los recientes ataques que han sufrido los cristianos y señaló que la amenaza a su seguridad ha sido ignorada. “En todos estos casos la policía no ha hecho prácticamente nada para parar a las multitudes… No se ha visto una acción oportuna para prevenir este tipo de incidentes”.

El obispo denunció que detrás de los ataques hay un grupo religioso prohibido, que pretende realizar una suerte de “limpieza religiosa” para convertir a Pakistán en un estado islámico teocrático, donde los no musulmanes deben convertirse o abandonar el país.

El Obispo Coutts señaló que, si bien los incendios provocados y saqueos son comunes, ésta es la primera vez en la historia reciente que cristianos han sido asesinados en un acto de odio religioso.

Los ataques se produjeron por la indignación de algunos musulmanes, al escuchar que unos niños habían cortado páginas de un antiguo libro escolar para hacer adornos para la celebración de un matrimonio. No se dieron cuenta que los papeles contenían versos del Corán.

Líderes cristianos de Korian, aldea donde se realizó el matrimonio, intentaron calmar el malestar de los musulmanes. Pero cuatro días después, el 30 de julio, una multitud llegó a ese lugar y pidió que Taalib Masih, el padre de los niños que cortaron los papeles del libro escolar, fuera colgado acusado de blasfemia contra el Islam.

Los cristianos de Korian fueron prevenidos del ataque y escaparon antes de que llegaran los agresores, quienes saquearon más de 70 casas y dos pequeñas iglesias protestantes.

Al aumentar los rumores de que los cristianos profanaban el Corán, una multitud prendió fuego al vecindario cristiano de Gojra.

El obispo Coutts ha pedido insistentemente que se deroguen las llamadas leyes contra la blasfemia, según las cuales quienes profanan al Corán y a Mahoma pueden ser condenados a cadena perpetua o a la pena de muerte.

El obispo destacó que ha recibido mensajes de condolencias de líderes musulmanes y enfatizó la importancia de seguir trabajando en la colaboración interreligiosa.

Fuente: AIS

Santiago, 04/08/2009